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Unespa ensalza el efecto estabilizador en el sector del Consorcio y el sistema de Seguros Agrarios

Pilar González de Frutos
Cedida
Pilar González de Frutos, presidenta de Unespa y Fides, intervino en el seminario organizado en Madrid por Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), Asociación de Supervisores de América Latina (ASSAL) y DGSFP.
Redacción
07 de Noviembre de 2017, 08:30CET

En su intervención destacó el efecto estabilizador que sobre el seguro español ejercen el Consorcio de Compensación de Seguros y el modelo de Seguros Agrarios.

Así, señaló que “el sistema español para la gestión del riesgo catastrófico es un ejemplo muy significativo. En puridad, el seguro, todo seguro y casi por definición, tiene un elemento estabilizador fundamental, que es el reaseguro. El reaseguro, ya de por sí, supone la dilución de los riesgos, sobre todo de los de gran tamaño y muy particularmente de los de extrema gravedad y carácter no sistemático, como son los catastróficos. Pero el esquema del Consorcio supone dar un paso coordinador más sobre la mera actuación del reaseguro. Supone la planificación de un esquema legalmente constituido, estatuido pues por las normas, mediante el cual los riesgos extraordinarios son, en la práctica, transferidos a una institución pública financiada con recursos privados a través de la institución del recargo del Consorcio”.

Añadió que “es indudable que, en un primer análisis, la principal virtud del Consorcio de Compensación de Seguros es la solución del reto generado por los riesgos extremos no sistemáticos, garantizando al tiempo la estabilidad de las cuentas del seguro privado. Pero, en realidad, ésa no es su única virtud. A mí me gusta recordar, en este punto, el beneficio que introduce el sistema catastrófico español en términos de ecualización del riesgo. La imposición de recargos sobre las pólizas calibrados para cubrir los costes de las catástrofes, recargos que son iguales para las pólizas de la misma naturaleza, hace que, en la práctica, los riesgos, a pesar de no ser los mismos, se ecualicen. No todas las zonas de España están sometidas al mismo riesgo de inundación, ni todas están en zonas de igual peligrosidad sismológica; ni tampoco los riesgos antropogénicos, como el terrorismo, alcanzan por igual a toda nuestra geografía. Todos esos riesgos, sin embargo, son financiados mediante recargos iguales para contratos iguales, en un ejercicio de mutualización que considero realmente notable”.

Seguros Agrarios

La presidenta de Unespa afirmó también que “el sistema de aseguramiento agrario supone otro ejemplo de mutualización interesante, de coordinación de esfuerzos aseguradores privados y también públicos (pues no olvidemos que el Consorcio también forma parte de Agroseguro) en beneficio del que es, yo diría, el objetivo fundamental de toda política en el sector primario: garantizar las rentas agrarias, ganaderas y pesqueras”.

Según sus palabras, “Agroseguro acumula ya una larga historia durante la cual ha sido capaz de engrasar un excelente esquema de colaboración público-privada, expresado por el Plan Nacional de Seguros Agrarios. Un esquema en el que se combinan los mecanismos de subvención de la prima con la instauración de un sistema asegurativo competitivo entre las entidades a la vez que coordinado y de colaboración en el seno de Agroseguro. Como consecuencia, hoy por hoy las producciones españolas agraria, ganadera, pesquera y de acuicultura tienen tasas de aseguramiento yo diría que envidiables; pero, sobre todo, lo que tenemos es un sistema que funciona, que está presidido por el diálogo técnico y la colaboración, en el que la prioridad es, siempre, obtener la máxima protección para el sector primario español a unos costes razonables”.